El formato largo El edificio de vecinos ilumina un día dentro de un edificio en sus distintos pisos. En estos 3 a 4 hilos narrativos se desarrollan historias con varias escenas que ocurren aproximadamente en simultáneo. Pueden anunciarse saltos temporales o surgir naturalmente. Por la cercanía vecinal, los habitantes o visitantes pueden entrar en contacto, sea por percepción de eventos (ruidos, algo en la calle, olores, recados, chismes) o por interacción directa. Conviene establecer concepciones de vida o miradas de los personajes que estén en contraste.
Los detalles de las escenas los aporta inicialmente el público; pueden recogerse propuestas para cada hilo y para el edificio en general. Los actores pueden interpretar varios papeles, pero deben distinguirlos con claridad. Lo ideal es un solo personaje por jugador y por piso.
Como cambios de escena vale todo: fundidos por luz o música, llamadas, cambios de foco, mutis, etc.