El juego Melanie también fue desarrollado por Del Close.
Al principio, un solo jugador se sitúa frente al público y toma una sugerencia. A partir de ella desarrolla un monólogo arraigado en la experiencia vital (a menudo la del público). Un grupo de jugadores juega entonces distintas escenas que exploran el sentido de la sugerencia. Las escenas de grupo y los monólogos empiezan a entrelazarse — el monologuista hace de maestro de ceremonias surrealista — hasta que aflora una verdad general sobre los jugadores y el público.
La primera persona que llevó esta forma a escena en solitario se llamaba Melanie (de ahí el nombre) — también una gran narradora. La forma "sucesora" estrechamente emparentada es Armando, un formato muy parecido inventado por Armando Diaz. Por los estilos personales distintos, ambos formatos difieren ligeramente, pero detallar las diferencias sería largo.