La particularidad de este formato largo corto: la historia se cuenta hacia atrás en cinco actos. Para conseguir el efecto teatral conviene jugar una historia ambientada en el pasado y con un lenguaje algo arcaico — Shakespeare ligero, por así decirlo. Los personajes son sencillos y un poco clichés; lo importante es que el protagonista siempre muere y siempre tiene un carácter bueno y puro. El protagonista siempre está enamorado de otro personaje en escena. Con cuatro jugadores tenéis, junto a la pareja amorosa, un Intrigante y un Ayudante / Apoyo.
Primero se juega el 5º acto: Muerte.
Corto y contundente, se muestra la muerte del protagonista. Puede morir solo (por ejemplo comiendo una comida envenenada) o con la ayuda del Intrigante, que por ejemplo le clava un cuchillo en la espalda. El protagonista decide cómo muere. Aquí se establecen las promesas decisivas para los demás actos. Opcionalmente, el amante en duelo puede tener un momento dramático al final.Después el 4º acto: Esperanza.
Vemos el tiempo previo a la muerte. La tensión aumenta por aplazamiento. El protagonista parece casi salvado. Hay esperanza de que el protagonista, que no sospecha nada, no muera — por alguna razón plausible no se bebe la copa envenenada, por ejemplo.3er acto: Intriga.
Se teje la red, se muestran las razones de la muerte del protagonista, se prepara el asesinato — el Intrigante antipático y un Ayudante. La pareja amorosa no está en escena durante este acto.2º acto: Amor.
Los amantes se encuentran. Ambos arden en amor incondicional. Se juega con todo el patetismo y exageración.1er acto: Introducción.
Aparecen los (cuatro) personajes. Se atrae la atención sobre el germen del conflicto y la tensión por venir.
Consejos
- Al protagonista se le juega-con por norma.
- El comienzo y el fin de cada acto deberían marcarse con la apertura y cierre virtual de un telón — por uno de los jugadores o por el moderador.
- Un acto puede componerse de dos escenas si la dramaturgia lo requiere. Esas escenas se desarrollan entonces cronológicamente.
- Cuatro personas son el reparto ideal, aunque caben muchas más.
- La recogida de propuestas puede tener cualquier extensión y contenido — cabe fijar muchos elementos.
- Esta forma muy difícil necesita ensayos intensivos antes de funcionar en escena.
Véase también: Cinco actos