En este ejercicio actúa uno de los jugadores (A) en el espacio de juego; otro (B) está sentado lateralmente en el borde. Según una propuesta, A cuenta un transcurso típico de su día a día. Eso puede ser, por ejemplo: "¿Qué haces por la mañana después de levantarte?". Este transcurso típico hay que contarlo ahora de forma relativamente detallada y, al hacerlo, ilustrarlo con acción y gesto. La tarea de B es lanzar de vez en cuando "¡Zoom!" durante el relato. La tarea de A es entonces contar lo que acaba de relatar con todavía más precisión y adornándolo más. Así, si por ejemplo está contando lo de su huevo del desayuno, hay que enriquecerlo con detalles, p. ej., el color del huevo, si es un huevo bio, su fecha de caducidad, dónde compra los huevos, etc. Cuando B dice "¡Atrás!", la historia original continúa, sin los detalles. Además, B puede en el curso de la descripción posterior lanzar una emoción. Entonces A tiene que describir el transcurso con esa emoción. Si A cuenta, por ejemplo, que desayuna con su compañera de piso y B le impone ahora "aburrimiento", tiene que contar, aburrido, sobre su desayuno con la compañera y/o sobre ella como persona. Tanto "Zoom" como emociones puede pedir B varias veces.
Con la ayuda de este ejercicio se puede entrenar el llegar a figuras y a ideas de juego más interesantes.
Indicaciones y consejos
- Zoom o emoción deberían imponerse cada uno con cierto intervalo de tiempo.
- Dentro de la descripción del zoom se puede pedir todavía otro zoom. Si así, en el ejemplo anterior, se está informando justamente de que A compra el huevo al granjero Wilfried, entonces, tras otro "Zoom", se podría contar ahora sobre la granja del granjero Wilfried y sobre sus gallinas.
- También se trata de atormentar al jugador, así que se puede tranquilamente lanzar una emoción inapropiada.
- La descripción base debería ser autobiográfica; los detalles tras el "Zoom" y las emociones no tienen por qué serlo.