Este ejercicio puede practicarse en círculo con varios jugadores, o también en parejas.
Se cuenta una historia frase por frase, diciendo cada jugador una sola frase por turno.
La primera frase de la historia es una simple frase introductoria.
A continuación, las frases comienzan alternando entre «Afortunadamente...» y «Desafortunadamente...» (o también: «Por desgracia...»): primero algo positivo y luego algo negativo.
Aun así, lo dicho antes sigue siendo válido. Una frase posterior no puede ignorar ni borrar lo que se dijo previamente.
El objetivo es encontrar con cada frase una solución adecuada, utilizando preferentemente lo que más naturalmente venga a la mente.
Como en todas las historias, reintroducir elementos mencionados al principio siempre beneficia al relato.
Ejemplo:
Los jugadores se colocan en círculo:
- Jugador A: «Ayer me subí a un avión hacia Nueva York.»
- Jugador B: «Por desgracia, mi vuelo entró en turbulencias.»
- Jugador C: «Afortunadamente, no duraron mucho.»
- Jugador D: «Por desgracia, las turbulencias provocaron un fallo del motor.»
- Jugador E: «Afortunadamente, había paracaídas a bordo.»
- Jugador F: «Por desgracia, no había suficientes para todos.»
- etcétera.